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 Temas estratégicos

 

¿HACIA UN REFORZAMIENTO DE LA PRESENCIA MILITAR EN LA VIDA COTIDIANA DE LOS ALEMANES?

 

POR NICOLE SCHUSTER

 

 

Un artículo del periódico alemán Die Zeit con fecha 9 abril de 2014(1) indica que el Ministerio de Defensa alemán, ante un eventual secuestro de un avión por parte de terroristas, no estaría en posición de responder de forma inmediata al peligro que se presenta, por lo que se prevé cambiar la Constitución, por cuanto, en la actualidad, el Ministro tiene que convocar y pedir la autorización de todo el gabinete para que pueda intervenir el Ejército federal (Bundeswehr). El cambio en la Constitución significaría otorgar al Ministerio de Defensa la potestad de actuar solo. Contribuiría de esa manera a “remediar un vacío de gravedad en materia de protección”. Aunque el Partido Social-Demócrata Alemán (Sozialdemokratische Partei Deutschlands –SPD–) está de acuerdo con una modificación de la Constitución, teme que esta medida se convierta en un debate acalorado. Y con razón: históricamente, este tipo de reformas sugeridas por las altas esferas de un país suelen ser la plataforma de lanzamiento de una serie de disposiciones que facilitan una intervención de mayor envergadura del Ejército en el territorio nacional y que, como bien lo señala la oposición al gobierno alemán, desembocan en la difuminación de la línea divisoria entre las funciones militares y las policiales. 

 

Es decir, la medida a venir, que consiste en el cambio de la constitución alemana en vista de poder solucionar de forma inmediata “eventos terroristas probables”, nos coloca en el seno de un dispositivo de seguridad como el descrito por Michel Foucault(2). En efecto, el filósofo francés, quien analizó los diferentes sistemas de normalización de la sociedad que marcaron la historia occidental, planteó que, a lo largo de los siglos, se dieron tres dispositivos de regulación: uno de índole jurídico-legal – o sea de interdicción/punición – expresado a través de la persona del señor feudal como juez y ejecutor de la ley mediante la edificación de los medios de sanción (horca, rueda, etc.) en su dominio; otro denominado “disciplinario” que sucedió al primero sin, no obstante, eliminarlo, sino que, antes bien, se articuló con él; y un tercer dispositivo, en el que luego se anclarían los mecanismos disciplinarios, que se caracteriza por políticas de seguridad, y que todavía experimentamos en la actualidad. La diferencia entre los dos últimos dispositivos reside en el hecho de que el sistema disciplinario, con su campo de aplicación en la práctica cotidiana, busca modular, de forma preventiva, el comportamiento de la gente con el objetivo de fomentar una cierta manera de ser y, por ende, de actuar(3), mientras que el dispositivo de seguridad apunta a la protección de los bienes públicos, de la vida de la gente y de la persona(4), pero lo hace moviéndose en un contexto de imprecisión, de virtualidad, de la eventualidad del “podría pasar”(5). En este tipo de régimen, la ley no prevalece(6). Más bien, optar por un régimen orientado a la seguridad implica para las autoridades gubernamentales la adopción continua de medidas que procuran impedir el surgimiento de cualquier riesgo y contrarrestar los efectos que un hipotético peligro que se cernería sobre la sociedad provocaría(7). En otros términos, el carácter preventivo del análisis del cómo, cuándo y dónde podrían ocurrir esas supuestas amenazas que impactarían en el campo de la seguridad nacional permite que se les dé a lo contingente y lo accidental una respuesta inmediata a fin de evitar las “consecuencias destructivas”. Empero, visto el marco conjetural en que se inscriben, estas políticas no son limitadas en el tiempo y en el espacio por lo que, a mediano y largo plazo, moldean lo social por cuanto repercuten en la organización y relaciones sociales(8).

 

Esta situación de “borrosidad” que procede del orden de seguridad cabe muy bien en la línea que se perfiló desde los años 1990 en Alemania, cuando la apertura de las fronteras en el marco de la ampliación de la Unión Europea llevó a que se acrecentara para los países que forman parte de ella el riesgo de ser permeados por el terrorismo internacional, por la criminalidad y, sobre todo, por las olas migratorias en proveniencia de los países contiguos con los de la UE, como los Balcanes, entonces en guerra, Turquía, etc.(9)

Pero, en realidad, ¿qué riesgo de terrorismo existe para Alemania? Es verdad que la parte oeste de Alemania, llamada anteriormente República Federal de Alemania –RFA–, padeció, a partir de 1967 hasta inicios de la década del 1990, la actuación con orientación terrorista del grupo Baader-Meinhof, también conocido como RAF (Rote Armee Faktion). No obstante, desde el último atentado terrorista perpetrado por la RAF el 1 abril de 1991 durante el cual fue asesinado Detlev Karsten Rohwedder, Director de la Treuhandstalt, un organismo encargado de la privatización de la industria este-alemana(10), Alemania no sufre, como lo ratifica Sebastian Nerz en su artículo Deutschland hat kein Terrorproblem(11), ningún problema ligado al terrorismo. Ello no impidió que, a partir de septiembre 2001, Alemania decidiera, para prevenir el terrorismo, la inmigración y la criminalidad internacional, fusionar los datos policiales con los del Servicio de Inteligencia y de las fuerzas armadas(12). Paralelamente, varias propuestas emanando del Ministerio de Defensa fueron emitidas desde el inicio de la década pasada para que se introduzca un cambio en la Constitución que permita facilitar la intervención del Ejército en caso de una amenaza terrorista, invocando para ello el nuevo contexto de globalización de criminalidad y, por lo tanto, la amalgama de los sectores de seguridad interna y externa. Estas propuestas fueron revalidadas en el Libro Blanco del 2006 relativo a la seguridad de Alemania y a las funciones que debería asumir el Ejército en un futuro próximo. En el Libro Blanco de la Defensa ya no se habla de una amenaza concreta proveniente de un país específico sino en gran parte de terrorismo internacional, de inmigración y de todos los efectos relacionados con ello(13).

 

Ante esas amenazas, las instancias de poder alemanas promueven la defensa de principios que la ley y las instituciones que la encarnan presentan como los aspectos claves de la nación alemana, y que son: el bienestar alemán; su identidad nacional; y sus valores democráticos(14) –todo ello dentro de un contexto europeo que contribuye a acrecentar la fuerza y la prosperidad del país–. Es interesante notar que la interpelación que las autoridades alemanas hacen a la población para que ésta tome conciencia del peligro terrorista y de la criminalidad global se haya realizado, a lo largo de la década pasada, mediante la transmisión de argumentos que Estados Unidos suele enarbolar desde que se elaboró la Doctrina Monroe, a saber, principios como “la protección del orden que garantice los valores liberales demócratas”(15). Es en nombre de este mismo ideal que Alemania se proyecta a nivel europeo, por lo que reivindica un papel de líder dentro de la Unión europea apoyándose en un Euro fuerte, que favorece a su economía exportadora y representa, como lo señaló la señora Merkel, “un interés vital” para Alemania(16).

 

Desde finales de la segunda guerra mundial, Alemania se ha empeñado en luchar constantemente para restablecer una imagen positiva de sí en el mundo y ha respetado las normas constitucionales, la división de los poderes, así como la frontera que, en materia de funciones, separa las fuerzas armadas de la policía. Por ejemplo, durante el periodo de actividad de la RAF, y pese al miedo que este grupo suscitaba en la población, regía en Alemania un principio de “proporcionalidad”, respetuoso de los derechos fundamentales, que consistía en que las acciones a tomar en caso de amenaza nacional debían ser ajustadas al peligro que surgía. Sin embargo, a causa del pacto al que se adhirieron los políticos alemanes y que prevé la adopción de medidas de urgencia para paliar la presunta precariedad de la situación que los eventos del 11 de septiembre habrían puesto en evidencia, este principio está cayendo en la obsolescencia por supuestamente no estar adaptado a las circunstancias(17).

Dentro de esta óptica, las reservas mostradas por el partido de la oposición alemana son fundadas. Si el cambio de la Constitución logra ser aceptado, y si nos basamos en la evolución que hemos presenciado en los últimos años y que se traduce por una intervención creciente del Ejército en los asuntos interiores de los países occidentales(18), es muy probable que los funcionarios del Estado alemán busquen en el futuro extrapolar esta medida de excepción. Ello daría lugar al inicio de una caza de un enemigo interior(19) cuya figura omnipresente se haría sentir hasta los rincones más remotos de la política interna alemana y originaría un fenómeno de histeria y temor en la ciudadanía. Como ocurre en varios países occidentales, este enemigo interior no es otra cosa que la traslación semántica en el interior del país de un enemigo exterior que se halla en el criminal transfronterizo, en el terrorista, en el inmigrante ilegal, entre otros, por lo que, tarde o temprano, podría incitar al Gobierno alemán a que refuerce las políticas que sirven de sustento al orden de seguridad, lo cual, si consideramos la situación que rige en Estados Unidos, significaría consolidar el sistema panóptico(20).  

 

NOTAS DE PIE:

 

(1) Ver Türöffner für den Bundeswehreinsatz im Innern? en: http://www.zeit.de/politik/deutschland/2014-04/verfassung-bundeswehr-einsatz-terroranschlag-abschuss

(2) Ver Michel Foucault. Sécurité, territoire, population. Cours au Collège de France (1977-1978), Editions Gallimard, Paris, oct.2004, pp.34-50.

(3) Ver Sverre Raffnsøe (Copenhagen Business School), Qu’est ce qu’un dispositif? L’analytique sociale de Michel Foucault, en: http://www.academia.edu/3374779/Quest-ce_quun_dispositif_Lanalytique_sociale_de_Michel_Foucault

(4) Ver Marco Cicchini. La police sous le feu croisé de l’histoire et de la sociologie. Notes sur un chantier des sciences humaines. Carnets de bord Nº14. 2007, p.44.

(5) Ver Michel Foucault. Sécurité, territoire, population, op.cit., pp.34-50.

(6) Ver Olivier Razac, Avec Foucault, après Foucault: Disséquer la société de contrôle, l’Harmattan, Paris, 2008, pp.39-40

(7) Ver Michel Foucault. Sécurité, territoire, population, op.cit., pp.34-50.

(8) Ver Sverre Raffnsøe, Qu’est ce qu’un dispositif? L’analytique sociale de Michel Foucault, op.cit.

(9) Ver Jean-Paul Hanon, Policiers et militaires en Allemagne: le nouvel agencement, En Cultures & Conflits, Militaires et engagements extérieurs: à la conquête des cœurs et des esprits ? Soldiers and external deployments: to conquer Hearts and Minds? Editions L’Harmattan, nº67, 2007, 83-111.

(10) Ver Anne Steiner & Loïc Debray, RAF, Guerrilla urbaine en Europe occidentale, Editions L’Echappée, Paris, 2006.

(11) Traducción : Alemania no tiene problemas de terrorismo. Ver Sebastian Nerz en su artículo Deutschland hat kein Terrorproblem en: http://www.tirsales.de/blog/tirsales/2013/07/05/deutschland-hat-kein-terrorproblem

(12) Ver Jean-Paul Hanon, Policiers et militaires en Allemagne: le nouvel agencement, op.cit.

(13) Ibid.

(14) Ver “Im Mittelpunkt dieser gesetzlichen Aufgabenstellung steht der Schutz der freiheitlich-demokratischen Grundordnung des Staates sowie die Gewährleistung der im Grundgesetz für die Bundesrepublik Deutschland verbürgten Grundrechte“, Bundespolizei, Aufgaben und Organisation, Herausgeber und Gestaltung: Bundespolizei – Bundespolizeidirektion – 4. Auflage: August 2005.

(15) Ver Jean-Paul Hanon, Policiers et militaires en Allemagne: le nouvel agencement, op.cit.

(16) Ver L'Allemagne ou la passion de l'euro fort en: http://www.easybourse.com/bourse/international/article/16928/lallemagne-ou-la-passion-de-leuro-fort.html

(17) Ver Jean-Paul Hanon, Policiers et militaires en Allemagne: le nouvel agencement, op.cit.

(18) Ver mi artículo titulado Amalgama Defensa nacional y Seguridad interna: ¿un resurgimiento del pensamiento antisubversivo colonial?

(19) Sobre las construcciones discursivas en la edificación del enemigo interior, ver Ayse Ceyhan y Gabriel Périès, Introduction, L’ennemi intérieur; une construction discursive et politique. En Cultures & Conflits en http://www.revues.org

(20) Ver Edward Snowden says mass surveillance programs are making people less safe, The Star.com World en: http://www.thestar.com/news/world/2013/10/12/edward_snowden_says_mass_surveillance_programs_are_making_people_less_safe.html

 

 

 

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